Para
muchos y sobre todo para él mismo, Johann Bernoulli era
el más afamado de todos los geómetras de su época.
Aquí yace el Arquímedes
de su tiempo es el epitafio, que Johann mandó a colocar
sobre su sepulcro. Reconoció a Leibniz
como grande, porque de él había recibido sus herramientas
de trabajo principales. También distinguió al joven
Leonhard Euler llamándolo líder de los matemáticos.
Como muchos otros, Euler había sido su alumno. Con certeza,
las siguientes generaciones de geómetras Bernoulli, fueron
influidas directa o indirectamente por su pasión por el
Nuevo Cálculo de Leibniz.
De sus 4 hijos varones, 3 se dedicaron a las Ciencias Matemáticas.
En los múltiples desafíos intelectuales en que se
vió envuelto fueron tantos sus partidarios como sus adversarios,.
Gracias a algunos de estos retos, que él mismo lanzara
a la comunidad científica, se abrió una de las ramas
más fructíferas de la Matemática: el Cálculo
de Variaciones, la teoría general de los problemas
de máximos y mínimos...
El 27 de julio de 1667 nació el décimo de los hijos
de Nicolaus y Margaretha Bernoulli, tercer varón de la
familia, 13 años más joven que su hermano Jacob,
el primero de la familia en dedicarse a las ciencias matemáticas.
Le nombrarían Johann y desde pequeño el padre lo
destinaría a ser su sucesor en los negocios de farmacéutica.
Por eso a los 15 años, cuando terminó la escuela,
fue enviado a Neuchâtel. Pero este viaje solo le sirvió
a Johann para aprender bien el francés y convencerse de
que no servía para el negocio de las hierbas medicinales.
Con gran disgusto su padre consintió para que Johann iniciara
estudios en la Universidad de Basilea. Al poco tiempo obtuvo el
título de Bachiller y dos años más tarde
el de Maestro en Artes. Es en esta época que comienza a
estudiar medicina siguiendo el consejo de su hermano mayor Jacob,
Doctor en Filosofía y docente en la Universidad de Basilea.
Johann siguió exitosamente la carrera de Medicina, sin
embargo, la mayor parte de su tiempo lo dedicaba al estudio de
las matemáticas con su hermano Jacob.
Tres años después de publicado el trabajo pionero
de Leibniz sobre el Nuevo Cálculo
ya los hermanos Bernoulli lo conocían y habían logrado
asimilar los fundamentos del mismo. No obstante, en 1690 defendió
la tesis que lo acreditaba para ejercer la medicina. En ese mismo
año aparece su primera publicación científica,
que no versó precisamente sobre un asunto matemático,
sino sobre el proceso de fermentación. Pero, también
en ese mismo año, participa en el primer desafío
matemático: la determinación de la ecuación
de la catenaria, el cual había sido lanzado por su hermano
mayor Jacob. El joven Johann inmediatamente
resolvió el problema y asombró a sus contemporáneos,
ganando el reconocimiento de la comunidad científica europea.
Pero Johann se jactó de su talento y no mencionó
las enseñanzas de Jacob. Así, desde su primer éxito
con la catenaria la colaboración fraterna pasó a
ser una competencia que alcanzó ribetes de lucha fratricida.
Después de recibirse como médico, Johann va a realizar
un prolongado viaje. Pasa cerca de dos años en Génova
donde enseñó cálculo diferencial y finalmente
viajó a París, donde estableció una serie
de relaciones científicas que marcarán toda su vida
futura. La reputación obtenida por la solución al
problema de la catenaria le facilitó su entrada en el elitista
Círculo de Malebranche, que era el foco de la intelectualidad
francesa de esa época. Allí conoció al marqués
de L'Hôpital, célebre matemático, a quién
se le llamaba Grandseigneur de las Ciencias Matemáticas
en Francia. Pero el marqués no conocía el Nuevo
Cálculo en la forma en que ya era dominado por Johann.
El marqués quedó maravillado de los conocimientos
del veinteañero Johann y no prestando importancia alguna
a la diferencia de edad (L'Hôpital era 6 años mayor
que Johann), contrató a Johann para que fuera su maestro.
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Analyse des infiniment
petits (Marquéz de L'Hospital) |
Por estas clases L'Hôpital pagaba a Bernoulli la mitad del
salario de un profesor universitario. Inicialmente las lecciones
se llevaron a cabo en forma de conversaciones, pero enseguida,
L'Hôpital propuso que Johann le proporcionara las clases
redactadas por escrito y que no comunicara a nadie su contenido.
Es posible que Johann, al cumplir el encargo del marqués,
ya pensara utilizar estas lecciones redactadas para confeccionar
un curso de Cálculo Diferencial, pues recopiló cuidadosamente
las mismas. Sin embargo, L'Hôpital se adelantó a
su maestro con la publicación del libro titulado Análisis
de los infinitamente pequeños para el estudio de las líneas
curvas. Este fue el primer texto dedicado al Cálculo Diferencial.
Johann no expresó públicamente su contrariedad ante
este hecho hasta después de la muerte de L'Hôpital
en 1704. Solo entonces Johann reclamó vigorosamente la
autoría del primer libro de cálculo. Sin embargo,
tal vez por la fama de pendenciero que Johann ya entonces gozaba,
o porque el marqués era considerado un hombre respetable
y un matemático capaz, o por ambas cosas, la cuestión
es que pocos creyeron a Johann. La prueba de que los resultados
del libro eran esencialmente de Bernoulli no fue obtenida hasta
1922 cuando se encontró en Basilea una copia del curso
de Cálculo Diferencial de Johann realizada por su sobrino
Nicolaus(I) Bernoulli. La esencia de esta obra de Johann es fundamentalmente
la misma que la del texto de L'Hôpital, no así la
forma de exposición.
Durante su estancia en París, Johann estableció
también relaciones muy estrechas con el geómetra
Pierre Varignon y una asidua correspondencia con Leibniz
la cual fue extremadamente fructífera. Leibniz que con
justicia es considerado uno de los mayores corresponsales de su
tiempo, se carteó más con Johann que con cualquier
otro matemático. Un ejemplo de la confianza mutua que se
tenían estos dos grandes de las Ciencias Matemáticas
y de la colaboración científica que mantenían,
es el hecho de que en este carteo descubrieron conjuntamente la
potencia de la técnica de la diferenciación parcial,
la cual mantuvieron oculta por 20 años para que así
les sirviera de arma secreta en las constantes disputas sobre
la resolución de diferentes problemas relacionados con
las familias de curvas.
Durante su estancia en París Johann trabajaba en su disertación
doctoral en Medicina Sobre el movimiento de los músculos
y siempre que podía se dedicaba a su ciencia preferida.
Anhelaba poder consagrarse a las Ciencias Matemáticas a
su regreso a Basilea, pero no había posibilidad de obtener
la cátedra de matemáticas en la universidad, ya
que estaba ocupada en forma vitalicia, precisamente por su hermano
y rival, Jacob.
En 1695, por recomendación de Huygens, le ofrecieron la
cátedra de matemáticas en Groninga. Johann aceptó
con gran placer, entre otras razones porque pensaba poder establecer
colaboración científica con el gran matemático
holandés. Grande fue su pesar cuando al llegar a Groninga
conoció que Huygens había pasado a París.
Johann estaba casado con Dorothea Falkner de familia acomodada
en Basilea y su hijo más pequeño tenía 7
meses, cuando la familia partió para Holanda en septiembre
de 1695. Este primer hijo era Nicolaus(II), su preferido y quién
sería conducido por Johann al Imperio de las Ciencias Matemáticas.
De sus cuatro hijos varones otros dos también fueron geómetras:
Daniel, quien nació mientras la familia estaba en Groninga,
y Johann(II), nacido después del regreso a Basilea. La
prole de Johann se completa con Anna Catherina y Dorothea que
nacieron durante la estancia en los Países Bajos y si hubieran
tenido oportunidad no dudamos que hubieran elegido el camino de
las ciencias matemáticas.
La estancia de 10 años en la ciudad de Groninga fue muy
productiva. No obstante, Johann se vio involucrado en un cierto
número de disputas religiosas y se implicó él
mismo en múltiples conflictos matemáticos con su
hermano Jacob y con sus colegas ingleses.
Además tuvo la desgracia de que su segundo hijo, una niña,
sólo viviera 6 semanas. Esto provocó que cayera
en una depresión tal que se llegó a reportar que
había muerto.
En Groninga Johann, además del curso de matemáticas,
dictó el curso de física experimental. La popularidad
del nuevo y joven profesor en Groninga era tal que, el propio
Johann escribe que en las clases, en las discusiones y en la casa,
asiduamente había mucha concurrencia. El recuerdo del profesor
Johann Bernoulli se conservaría en Groninga mucho tiempo.
Sus hijos Daniel y Johann II, visitaron la ciudad 25 años
después de la partida de Johann y narran en una carta que
su padre era allí tan conocido como en Basilea.
Mientras Johann estuvo en Groninga, rivalizó con su hermano
en una fascinante porfía matemática, pero que desafortunadamente
desembocó en una amarga contienda personal. Johann propuso
el problema de la braquistócrona en junio de 1696 y retó
a la comunidad matemática a resolverlo antes del fin del
año, añadiendo con sarcasmo que la curva era una
bien conocida de los matemáticos. El problema se expresa
como sigue:
Dados dos puntos A y B en un plano vertical, hallar el camino
AMB por el que una partícula móvil M, descendiendo
por su propio peso, iría de A a B en el menor tiempo posible.
La novedad del problema en sí era evidente: no se trata
de encontrar puntos donde una curva tiene un máximo o un
mínimo, sino que la misma incógnita buscada es una
curva que debe minimizar cierta relación. Según
palabras de Leibniz este tipo de problemas
resulta muy bello y hasta el momento totalmente desconocido.
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El problema de la braquistocrona
fue propuesto por Johann Bernoulli en el Acta Eruditorum
(1696) |
Al llegar la Pascua del año siguiente se conocían
en total 5 soluciones: además de Johann y Leibniz, que
fue el primero en responder, resolvieron el problema Jacob Bernoulli,
L'Hôpital y un autor inglés anónimo. Johann
no tuvo dificultad en reconocer que el autor era Isaac Newton
y lo expresó con una frase histórica: por las garras
se conoce al león. La curva solución de este problema
era la cicloide.
En las respuestas a este desafío, aparecen, además,
las primeras señales de una nueva rama de las Ciencias
Matemáticas: el Cálculo de las Variaciones,
que será la disciplina matemática dedicada sobre
todo a los problemas de optimización, después de
los aportes fundamentales de Euler y Lagrange.
Pero la solución más sencilla y popular en su época
fue la concebida por el autor del problema, Johann Bernoulli.
El método de Johann consistía en establecer una
analogía entre la curva del más breve descenso,
con la trayectoria que seguiría un rayo de luz en un medio
con una densidad adecuadamente elegida. Esta analogía de
carácter óptico-mecánica encontraría
desarrollo posterior, en el siglo XIX, en los trabajos de William
Hamilton.
El trabajo en que Jacob resuelve el problema de la braquistócrona
lleva el original título Resolución del problema
de mi hermano, a quien yo a mi vez planteo otro, y efectivamente
propone dos nuevos problemas. El primero de ellos se refería
a encontrar la curva de trayecto más rápido entre
una familia particular de cicloides y fue resuelto por Johann
de forma expedita.
La segunda cuestión propuesta por Jacob en su trabajo es
notable, entre otras cosas, por revivir un enigma antiguo: el
problema isoperimétrico. Jacob complicó grandemente
el problema, logrando que incluso su enunciado resultara difícil
de comprender. Además ofreció una recompensa de
50 ducados a su hermano Johann si aceptaba el reto en un plazo
de 3 meses y daba la solución antes de un año. Johann,
con su fanfarronería habitual respondió que en lugar
de 3 meses no necesitaba más de 3 horas para alcanzar la
solución, e incluso para ir más allá y resolver
un problema aún más general. Pero en realidad Johann
solo resolvió una parte del problema y no precisamente
la más importante. Precisamente esta idea incorrecta de
Johann que él considera como metodología universal,
es lo que provoca un largo y ofensivo intercambio entre los hermanos.
En los siglos XVII y XVIII ofrecía gran interés
para la navegación en alta mar encontrar las trayectorias
mínimas sobre la superficie del globo terrestre, es decir
las curvas denominadas geodésicas. Los estudios sobre las
geodésicas condujeron a Johann a introducir las tres coordenadas
para representar un punto en el espacio y las ecuaciones que relacionan
estas coordenadas para representar las superficies, estableciendo
de este modo las bases de lo que sería más tarde
la Geometría analítica del espacio tridimensional.
Todo esto Johann lo comunica a Leibniz por carta, pero por causas
que resultan desconocidas, no publicó sus resultados. En
1728 propuso este problema al entonces veinteañero Euler
quien se llevaría los lauros.
En 1705 Johann Bernoulli recibió una carta instándolo
a que regresara a Basilea. Durante el trayecto de regreso se enteró
de la muerte de su hermano Jacob. Este fatal acontecimiento va
a cambiar radicalmente los planes de Johann y en un sentido favorable
para él.
Después de su retorno sucedió algo inusual en la
historia de la Universidad de Basilea: el senado universitario
se dirigió a Johann con la petición de que ocupara
sin concurso el puesto liberado tras la muerte de su hermano.
Johann ocupó la cátedra de matemática de
la Universidad de Basilea durante 42 años. Sus lecciones
las escucharon estudiantes y profesores, doctores y académicos
de Inglaterra, Francia, Italia, Suecia y otros países.
Johann llevó una vida extraordinariamente activa: dictó
conferencias en la universidad, dirigió la cátedra,
participó en variadas disputas científicas, fue
en 8 ocasiones Decano de la Facultad de Filosofía y en
dos periodos Rector de la Universidad de Basilea. Se carteaba
con matemáticos, físicos, académicos de toda
Europa. Y, no obstante toda esta actividad social y administrativa,
nunca suprimió el trabajo científico investigativo.
Además, Johann llevaba a cabo lecciones particulares en
su casa. En estas clases se reunían gente próxima
a él, entre ellos sus hijos Nicolaus II, Daniel, Johann
II, su sobrino Nicolaus I, el francés Maupertuis y quién
sería más tarde su sustituto como el líder
de todos los matemáticos Leonhard Euler. Aunque Johann
no editó sus lecciones, éstas estuvieron al alcance
de los matemáticos de la época y jugaron un papel
importantísimo en el desarrollo subsiguiente del análisis
infinitesimal.
Dentro de sus inumerables ocupaciones Johann encontró tiempo
para cumplir las obligaciones de magistrado y realizar un formidable
trabajo para mejorar la enseñanza media en Basilea. Pero
no pensemos que su establecimiento con tantos honores en su ciudad
natal, moderó su temperamento pendenciero. No había
pasado mucho tiempo de su nombramiento como catedrático,
cuando Johann se involucró activamente en la controversia
entre Newton-Leibniz. Tomó partido decididamente por Leibniz
y emplazó su artillería más pesada para añadir
pólvora a los argumentos que mostraban la potencia del
cálculo de los diferenciales. Después de la muerte
de Leibniz, Johann tuvo que enfrentar solo a todo el ejército
inglés, como escribió él en su autobiografía.
Y la realidad es que este “ejército” se batió
pronto en retirada ante la persistente lluvia de proyectiles,
algunos realmente ofensivos y ásperos, de la artillería
bernoulliana.
A Johann Bernoulli se deben numerosos resultados relacionados
con el cálculo. Pero muchos de estos resultados están
tan estrechamente enlazados con los de su hermano y con los del
propio Leibniz que hace difícil realizar un justo reconocimiento
de lo que pertenece a cada uno. Pero nos parece claro que la primera
definición de función como expresión analítica
se deba a Johann, quién escribió: Una función
de una magnitud variable se denomina a una cantidad, compuesta
de cualquier forma de esta magnitud variable y de constantes.
Su trabajo Hidráulica fue pionero en la aplicación
de las leyes de Newton, en esta temática que era de importancia
capital para toda Europa. Su mérito se ve obnubilado por
otro signo que señala marcadamente su naturaleza envidiosa.
El trabajo de Johann esta fechado en 1732, pero de forma completamente
falsa. Este cambio de fecha se debió solamente a un intento
de Johann de obtener prioridad sobre su hijo Daniel que había
publicado su Hidrodinámica en 1738.
Johann estuvo junto a su hermano Jacob entre los 8 miembros extranjeros
que en 1699 la Academia de París eligió por vez
primera y, en 1701, ambos entraron a formar parte de la flamante
Academia de Berlín. Johann Bernoulli murió a los
80 años y dejó tras sí un enorme legado a
las matemáticas, en resultados originales y en prestigiosos
alumnos. Solo su alumno Leonhard Euler bastaría para atestiguarlo
Selección
bibliográfica:
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En Biografías de grandes matemáticos. H. Wussing
& W. Arnold. Prensas Universitarias de Zaragoza.
Dunham, W. (1993) Viaje a través de los genios. Caps. 8
y 9. Pirámide. Madrid
Hormigón, M. (1994) Las matemáticas en el siglo
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Kline, M. (1994) El pensamiento matemático de la antigüedad
a nuestros días. Tomo II. Alianza Universidad. Madrid
L’Hospital, G-F. de (1998) Análisis de los infinitamente
pequeños para el estudio de las líneas curvas. Mathema.
UNAM. México D.F.
Mathúna, D. Ó (2000) The Bernoulli Project. Dungaldan
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Sánchez, C.; Valdés, C. (2001) Los Bernoulli. Geómetras
y Viajeros. Nivola. Madrid.
Spiess, O. et al. (ed.) (1955-1992) Der Briefwechsel von Johann
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