Su vida
El 23 de marzo de 1882 nació en Erlangen,
Baviera, Emmy Amalie Noether. Su padre, Max
Noether (1844-1921), era profesor de matemáticas
en la universidad de Erlangen, conocido por
sus investigaciones sobre funciones algebraicas,
su madre Ida Kaufmann, procedía de una
familia de Colonia. Ambos eran de origen judio.
Tuvieron tres hijos pero uno murió en
la infancia, Emmy era la mayor y Frizt que tenía
dos años menos que ella, también
fue matemático y se especializó
en matemática aplicada.
Hasta los 15 años asistió al Höhere
Töchter Schule en Erlangen donde estudió
alemán, inglés, francés,
aritmética, piano y danza. Después
de esta formación básica estudió
francés e inglés, para ser profesora
de idiomas y en 1900 superó los Exámenes
de Estado que la calificaban para enseñar
idiomas en cualquier institución educativa
femenina. Después de obtener este título,
el medio matemático en el que se desarrollaba
su vida, entre su padre y los amigos de éste,
orientó sus estudios hacia las matemáticas.
El Senado de la Universidad de Erlangen había
declarado en 1898 que la admisión de
mujeres estudiantes "destrozaría
todo orden académico" [16], sin
embargo se les autorizaba a asistir a clase
con un permiso especial, que no les daba derecho
a examinarse. Fue la única alumna entre
984 estudiantes. Después de pasar los
exámenes en Nuremberg en 1903, fue a
Göttingen donde asistió a cursos
impartidos por Hilbert, Klein y Minkowski y
en 1904 regresó a Erlangen donde habían
cambiado los estatutos de la Universidad y pudo
proseguir sus estudios de doctorado, que realizó
bajo la influencia de Paul Gordan sobre la teoría
de invariantes. En 1907 obtuvo el grado de doctora
“cum laude” con la memoria titulada:
Sobre los sistemas completos de invariantes
para las formas bicuadráticas ternarias,
que fue publicada en 1908.
La fama de Emmy creció rápidamente
así como sus publicaciones. En 1908 fue
elegida miembro del Circolo Matematico de Palermo,
y desde 1909 perteneció al Mathematiker
Vereinigung Alemán. Ese mismo año
fue invitada para dar una conferencia en Salzburgo
y en 1913 en Viena. A pesar de este reconocimiento
público su trabajo en la Universidad
de Erlangen consistía únicamente
en ayudar a su padre, lo sustituía cuando
estaba enfermo y continuaba con sus investigaciones,
pero sin percibir salario alguno. Durante estos
años tuvo dos tutores algebristas: Ernst
Fischer (1840-1927) y Bernhard Schmidt (1879-1935).
Ella declaró que Fischer le había
despertado el interés por el álgebra
abstracta y que fue precisamente esta influencia
la que determinó su trabajo futuro [10].
Abandonó la corriente constructivista
que había utilizado en su memoria de
doctorado y desarrolló un pensamiento
axiomático conceptual.
En 1915 fue invitada por David Hilbert (1862-1943)
y Félix Klein (1849-1925) a trabajar
con ellos en la universidad de Göttingen,
que en aquella época era el principal
centro matemático de Alemania y probablemente
de Europa. En una carta fechada en 1919 decía
que había tomado esa decisión
respondiendo a una invitación de matemáticos
que trabajaban en esa ciudad [10]. Este periodo
de la vida de Emmy (1915-1933) estuvo marcado
por una intensa producción científica
que determinó su aportación a
las matemáticas y a la física.
En esta época también colaboró
en la edición de la revista Mathematische
Annalen.
El reglamento vigente de la Universidad de Göttingen
indicaba explícitamente que los candidatos
debían ser hombres por lo que Noether
no pudo presentarse a oposiciones como docente
universitario. Hilbert quiso corregir esa injusticia,
pero sus esfuerzos no tuvieron éxito,
pues ciertos miembros de la facultad, no matemáticos,
se opusieron. Se cuenta, como anécdota,
que Hilbert dijo en un Consejo de la Universidad
de Göttingen, "no veo por qué
el sexo de la candidata es un argumento contra
su nombramiento como docente. Después
de todo no somos un establecimiento de baños"
[6]. Hilbert y Noether encontraron un sistema
para que ella pudiera impartir como docente:
las clases se anunciaban bajo el nombre de Hilbert
y ella figuraba como ayudante. Así pudo
probar su competencia y ser mejor conocida.
Finalizada la Primera Guerra Mundial Alemania
pasó a ser una república. Por
primera vez las mujeres tuvieron derecho a voto
y fue derogado el anterior reglamento de oposiciones.
En 1919, Emmy presentó como “tesis
de habilitación” su trabajo "Invariante
Variationsprobleme" junto con doce artículos
ya publicados y dos manuscritos adicionales,
en uno de los cuales había varias ideas
importantes que tuvieron un impacto significante
en el reciente desarrollo del álgebra
abstracta. En 1922 fue nombrada “profesor
extraordinario y no oficial”. No tenía
derecho a sueldo , pero pudo obtener pequeñas
retribuciones, por su grado de experta en álgebra,
que en ese momento le eran imprescindibles,
ya que la inflación de la posguerra estaba
acabando con su pequeña herencia.
Durante el curso 1928-29 pasó un semestre
como profesora visitante en la Universidad de
Moscú y fue invitada al Congreso Matemático
Internacional en Bolonia. En septiembre de 1932
fue invitada al Congreso Internacional de Matemáticas
de Zurich. Emmy presentó una importante
comunicación titulada: “Los sistemas
hipergeométricos en su relación
con las álgebras no conmutativas”.
Este mismo año recibió con Artin,
el Alfred Ackermann-Teubner Memorial, premio
para el Avance del Conocimiento Matemático.
A pesar del reconocimiento obtenido por este
éxito, los cambios políticos y
la llegada de Hitler al poder le obligaron a
reorientar su carrera. Ser una intelectual,
pacifista, judía y liberal le obligó
a abandonar Alemania. Primero pensó marchar
a Rusia y se puso en contacto con su amigo Alexandroff,
pero pasó demasiado tiempo antes de que
le contestaran ofreciéndole un puesto.
En abril de 1933 se le retiró su derecho
a ejercer como docente por ser judía
y las leyes raciales la empujaron al exilio.
A finales de ese año se marchó
a los Estados Unidos como profesora invitada
durante un año a una universidad femenina,
el Bryn Mawr College (Pennsylvania). En febrero
de 1934 comenzó a trabajar en Princeton,
New Jersey, en el Instituto de Estudios Avanzados,
donde también se encontraba Albert Einstein.
En verano volvió por última vez
a Alemania para ver a su hermano Fritz, visitar
viejos amigos y cerrar su casa.
La noticia de su repentina muerte, el 14 de
abril de 1935, como consecuencia de una operación,
en principio no demasiado seria, sorprendió
a todos. Tenía 53 años y estaba
en el apogeo de su fuerza creadora.
Sin duda Emmy Noether figurará siempre
como una de las personalidades matemáticas
más importantes del siglo XX. Muchas
personas por todo el mundo continúan
su trabajo en álgebra. Sobre ella dijo
Jean Dieudonné que era “la mejor
matemática de su tiempo, y uno de los
mejores matemáticos (hombre o mujer)
del siglo XX” [5]. .