Un torneo matemático
y una colección de problemas
Pasaba por la ciudad de Pisa el emperador Federico
II, allá por el año 1225, y quiso
conocer al célebre sabio que en ella
vivía. Dos filósofos de su séquito,
Juan de Palermo y Teodoro, concertaron un encuentro.
Además, organizaron un torneo matemático
para que Federico comprobara que la fama de
Leonardo no carecía de fundamento. Le
plantearon tres problemas y el pisano los resolvió.
Los tres problemas fueron los siguientes.
El primero, encontrar un número cuyo
cuadrado, al sumarle o restarle cinco, dé
otros cuadrados. Leonardo parte de la siguiente
identidad (a veces conocida como de Fibonacci):
Si pudiéramos dar con
dos números enteros m y n tales que
el
problema tendría solución entera.
Pero se puede demostrar (es cosa inmediata)
que no existen tales números, de modo
que habremos de conformarnos con soluciones
racionales. Dividimos ambos miembros de la igualdad
por
y resulta:
Si ,
necesariamente
es múltiplo de cuatro y
.
La última identidad se transforma en
.
Uno de los factores del primer miembro ha de
ser múltiplo de cinco. Pongamos m=5,
y entonces
. El primer valor de que hace de
un
cuadrado es
.
En consecuencia,
,
y
el número buscado es el siguiente (y
es fácil comprobar que, efectivamente,
cumple las dos condiciones):
En el segundo problema se trata
de hallar un número x para el cual
,
utilizando para ello el libro X de los Elementos
de Euclides. En él se da una clasificación
de los segmentos de la forma
,
,
,
(con m y p racionales). Leonardo demostró
que la solución no puede ser racional,
ni tampoco ninguno de los irracionales antes
señalados. Después encontró
una solución aproximada, que en notación
actual es
, y que fue la mejor aproximación de
una raíz irracional de una ecuación
algebraica conseguida hasta el momento.
El tercer problema es la historia de tres hombres
se reparten al azar un capital. A continuación,
el primero aporta a un fondo común la
mitad de su porción, el segundo un tercio
y el tercero un sexto. Después hacen
con el fondo tres partes iguales, y cada cual
toma una para sí. ¿Cuánto
tuvo cada uno en el primer reparto, si la cantidad
final fue, para el primero, la mitad del capital
inicial, para el segundo la tercera parte y
para el tercero la sexta parte?
Leonardo toma como incógnita auxiliar
u una de las tres partes en que se ha dividido
el fondo formado por las fracciones de las partes
tomadas al azar. Si éstas son
x, y y z,
y el capital total es c, tenemos
las ecuaciones: