La
vida de Andrei Nikoláyevich Kolmogórov es un ejemplo
de consagración al trabajo científico, aún
en condiciones tan singulares como dos revoluciones sociales y
dos guerras mundiales. Su carácter se forjó en la
época del estalinismo y vivió la posterior rectificación
de errores y el "inmovilismo" que dio paso a la perestroika.
La extensión y variedad de los intereses científicos
de Andrei Nikoláyevich Kolmogórov es realmente sorprendente.
Aunque siempre se consideró a sí mismo como un matemático
puro, una parte esencial de la obra de Kolmogórov fueron
sus investigaciones en las ramas de las aplicaciones, tanto en
las ciencias físicas como en la biología, la oceanología,
la geología, la mineralogía, la balística
y la lingüística. Desde muy joven se interesó
por la historia en general y por la historia de la matemática
en particular. Promovió la edición de diversas publicaciones
de carácter divulgativo y una cuantiosa parte de su obra
está dedicada a este encomiable empeño.
Andrei Nikoláyevich era
hijo de Nikolai Matveievich Katáev, técnico agrónomo,
quien murió en el año 18 durante la guerra civil
luchando en las filas del ejercito rojo. Andrei Nikoláyevich
no llevó su apellido porque Katáev nunca se casó
con su madre, Mariya Yakovlievna, quien murió en el parto.
El pequeño Andrei creció en una de las propiedades
de su abuelo materno, el boyardo Yákovliev Kolmogórov.
Cuidaron de él sus tías maternas, Vera, quién
hasta su muerte en 1950 se mantuvo junto a Kolmogórov y
Nadieshda que gustaba de la medicina, y más tarde estableció
residencia en Voronesh. Sus tías se preocuparon en desarrollar
su curiosidad por la naturaleza y su interés en los libros.
Realizó sus estudios elementales en una escuela que seguía
métodos no tradicionales, donde los profesores se preocupaban
por desarrollar las capacidades creativas y el talento de sus
alumnos. En esta escuela Andrei Nikoláyevich se destacó
particularmente en Historia y Matemática y en ella conoció
a Anna Dmitrievna Egorova (1910-1988), con quien se casaría
mucho después, en 1942.
En los difíciles días de 1919, las carencias materiales
lo obligaron a buscar medios de subsistencia. Trabajó primero
como obrero ferroviario y después como conductor de trenes
y bibliotecario en el vagón acondicionado para ello. En
el verano de 1920, regresó a Moscú y tuvo que decidir
dónde continuaría los estudios superiores. (más
detalles sobre su infancia y adolecencia en [2], [5] y [6]).
Sus estudios universitarios los inicia en la época del
apogeo de la guerra civil, no obstante las condiciones para la
formación académica se habían favorecido
notablemente. El estudio a todos los niveles era totalmente gratuito
y los estudiantes con dificultades económicas recibían
un módico estipendio o una cuota mayor de alimentos.
Kolmogórov matriculó a la vez, matemáticas,
en la facultad de física y matemática de la Universidad
Estatal de Moscú (UEM) Lomonosov e ingeniería metalúrgica
en el Instituto químico tecnológico Mendeleiev.
Pasó varios meses entre Lomonosov y Mendeleiev, hasta que
comprendió que sus aptitudes eran para la matemática.
A partir de entonces toda su vida estuvo ligado a las matemáticas
y a la UEM.
El matemático ruso más inspirador de los años
20 era sin dudas Nikolai Luzin (1883-1950). Desde la década
anterior alrededor de Luzin se habían ido agrupando jóvenes
matemáticos y alumnos talentosos e interesados en la investigación.
Este grupo constituyó la Luzitania. En una ocasión,
Luzin usó una proposición geométrica, de
apariencia elemental, que dejó a los alumnos de ejercicio,
para que la probaran. Kolmogórov, que era su alumno, dudó
de la veracidad de la proposición y después de unas
dos semanas de batallar, construyó un contraejemplo (ver
[1, Vol.III]). De esta forma surgió su primer trabajo matemático.
Por esa misma época, Andrei Nikoláyevich comenzó
a asistir al curso de topología que conjuntamente brindaban
Pável Úryson (1898-1924) y Pável Aleksandrov
(1896-1982) (miembros de la Luzitania). De esta manera se interesó
en la forma que, partiendo de una familia de conjuntos dada, se
generaban las topologías, por intersecciones y uniones,
e ideó una teoría general de operaciones con conjuntos.
Más tarde, Aleksandrov se convirtió en su amigo
más íntimo. En particular, su primer viaje al extranjero
en 1930, a Francia y Alemania, fue junto a Aleksandrov.
También comenzó a asistir al seminario sobre series
trigonométricas que dirigía el profesor Viacheslav
Stepánov (1889-1950). Relacionado con este tema encontró
el resultado que le dió a los 19 años fama internacional:
un ejemplo de una función integrable cuya serie de Fourier-Lebesgue
era divergente casi dondequiera, todo lo contrario
de lo que pensaban la mayoría de los matemáticos
de entonces. Tres años más tarde Kolmogórov
volvió a asombrar a la comunidad científica internacional
construyendo una función integrable (según Lebesgue)
cuya representación en serie trigonométrica divergía
en todo punto.
|
Une série de
Fourier-Lebesgue divergente presque partout (1923) |
Otros dos miembros de la Luzitania también influyeron significativamente
en la formación de Kolmogórov. Sobre series trigonométricas,
Dmitri Menshov (1892-1988) y sobre teoría de probabilidades,
Aleksandr Khinchin (1894-1959). Ambos, con una fructífera
experiencia de trabajo investigativo en la Luzitania, se convirtieron
en una suerte de guías científicos, sobre todo en
los períodos que Luzin viajaba al extranjero
.
Kolmogórov terminó la carrera en 1925 y realizó
estudios postgraduados durante el tiempo estipulado de 4 años,
inmediatamente entró a formar parte del Instituto de Investigaciones
en Mecánica y Matemática de la UEM. En esa época
en la URSS estaban abolidos los grados científicos, cuando
se instauran nuevamente, en 1935, le otorgaron a Andrei Nikoláyevich
Kolmogórov, el grado de Doctor en Ciencias Fisicas y Matemáticas
sin presentar ninguna tesis especial. Entonces ya tenía
59 publicaciones, más del 50% en revistas de prestigio
internacional (ver [2], [3], [6]).
Al cumplir los 30 años, le nombraron Director del Instituto
de Investigaciones en Mecánica y Matemática de la
UEM y en el año 39 Secretario científico
de la sección de Física y Matemática de la
Academia. En esencia, este último cargo representaba
dirigir la política científica de toda la Unión
Soviética en estas disciplinas.
Un hecho trascendental en la vida científica de Kolmogórov
ocurrió cuando en 1935, conjuntamente con su gran amigo
Pável Aleksandrov, adquirió, la mitad de un palacete
en Komarovka, a unos 40 kilómetros de Moscú. Ambos
amigos organizaron su vida para poder pasar una buena parte del
tiempo en esta casa, cuya mayor habitación la convirtieron
en biblioteca. Muchos de sus alumnos pasaban el fin de semana
con ellos, con un programa intenso que incluía tanto la
investigación matemática como los paseos y las actividades
de cultura general. Lo más apreciado por todos eran los
paseos en los que hablaban tanto de problemas concretos matemáticos,
como de problemas generales de la ciencia. Uno de los primeros
y más entrañables alumnos de Andrei Nikoláyevich,
Boris Gnedenko expresó [3]:
Estas excursiones
[...] estaban repletas de discusiones sobre los problemas actuales
de la matemática (y sus aplicaciones), así como
alrededor de cuestiones del progreso de la cultura, especialmente
pintura, arquitectura y literatura. [...] Muchos de nosotros
en la época de estos paseos adquirimos la seguridad en
las fuerzas propias, conocimos sobre problemas, que ocuparon
nuestra conciencia durante un largo tiempo, reconocimos la matemática
no como a un conjunto de disciplinas diferentes sino como a
un todo único.[...] Me parece que precisamente durante
estos paseos se revelaba plenamente el peculiar talento pedagógico
de A. N. Kolmogórov...
No cabe duda de
que la teoría de probabilidades y sus aplicaciones se considera
la especialidad principal de Kolmogórov. El interés
que durante toda su vida mostró Andrei Nikoláyevich
por las cuestiones matemáticas relacionadas con el azar,
ha conducido a este criterio bien fundado
Los primeros trabajos probabilísticos de Kolmogórov
estuvieron enmarcados en la aplicación de los métodos
de la teoría de funciones. Se trata de los teoremas
límites. El primero lo publica en 1924, conjuntamente
con Khinchín: Sobre la convergencia de series cuyos
términos dependen del azar. Aquí aparece la
conocida y potente desigualdad de Kolmogórov,
pero la importancia de este trabajo radica principalmente en el
desarrollo de una nueva metodología, que probará
ser muy fructífera en el futuro
|
Ubre die analytischen
Methoden in der Wahrscheinlichkeitsrechnung, Mathematische
Annalen 104 (1931) |
.
El año 1931 es de crucial importancia para la constitución
de los procesos estocásticos como una rama de la teoría
de probabilidades.
En ese año aparece el artículo fundamental de Kolmogórov
Métodos analíticos en la teoría de probabilidades,
dedicado a estudiar, en forma abstracta, lo que hoy denominamos
procesos de Márkov. Aunque por esa época
ya se habían acumulado una serie de trabajos que investigaban
casos concretos de procesos aleatorios, especialmente en trabajos
de naturaleza física, este trabajo sentó las bases
teóricas necesarias para el futuro desarrollo de esta rama
de las matemáticas.
Andrei Nikoláyevich publica en 1933 la célebre monografía
Fundamentos de la Teoría de Probabilidades. En este
libro presenta la construcción axiomática de la
teoría de probabilidades que actualmente es ampliamente
aceptada. Además, en ella desarrolla de forma clara y matemáticamente
precisa los principales conceptos probabilísticos que,
como expresa el propio Kolmogórov, han surgido directamente
de la consideración de problemas físicos concretos
y serán la base necesaria para la fundamentación
de los procesos estocásticos.
|
| Fundamentos
de la Teoría de Probabilidades. Originalmente publicado
en 1933 en alemán como "Grundbegriffe der Wahrscheinlichkeitrechnung"
Most recent 3rd Russian Edition was published 1998 by Phasis,
Moscow
|
En el mismo año Kolmogórov demuestra rigurosamente
la aproximación de la función de distribución
empírica a la distribución de probabilidades de
la variable aleatoria, siempre que la muestra que se tome sea
suficientemente grande, dando una forma efectiva de estimar el
error máximo que se comete en la aproximación. Este
resultado de Kolmogórov inmediatamente entró a formar
parte de todos los textos de estadística matemática.
Kolmogórov estableció una estrecha colaboración
con otros científicos no matemáticos, en particular
con físicos y biólogos. Como dos de sus frutos más
relevantes señalemos el análisis de los problemas
de las turbulencias desde un punto de vista estocástico
y el estudio de los procesos ramificados. La importancia
del primero fue tal que, en 1946, fue designado director del laboratorio
de turbulencia en el Instituto de Geofísica Teórica
de la Academia de Ciencias. En cuanto al segundo, abrió
toda una rama dentro de la teoría de los procesos estocásticos
y sus aplicaciones.
Kolmogórov, a comienzos de la década del 50, se
entusiasmó por una nueva rama de la matemática que
tenía apenas dos años de edad: la teoría
de la información. Reconoció y supo trasmitir
a un grupo destacado de colaboradores la importancia de las nuevas
ideas, asi como la necesidad de fundamentarlas matemáticamente.
Estos trabajos iniciaron la tradición de presentar los
resultados en teoría de la información con un alto
nivel de rigor matemático, tradición que ha quedado
como paradigma en los trabajos de los expertos en teoría
de la información.
Una de las aplicaciones más interesantes de la teoría
de la información, que realizó Kolmogórov
junto a sus colaboradores, es la relacionada con el análisis
estadístico de los textos, tanto en prosa como en
verso. Andrei Nikoláyevich considera este interés
como “otra rama de su trabajo científico”.
El entusiasmo de Andrei Nikoláyevich por las ideas provenientes
de la teoría de la información lo condujo a extender,
con gran provecho, el concepto de ??entropía a ramas de
la matemática que en nada tenían que ver con la
trasmisión de información, como la teoría
de sistemas dinámicos o la teoría de funciones.
Kolmogórov se interesó por uno de los famosos problemas
que Hilbert había propuesto en
1900 y que aún estaba sin solución: ¿podrá
cualquier función continua de n variables escribirse como
una superposición de funciones de dos variables?.
Con el fin de “medir la cantidad de información necesaria
para distinguir alguna función particular en una clase
de funciones” introdujo la noción de
entropía
de un conjunto de funciones. Con el auxilio de este concepto Kolmogórov
demostró que cualquier función continua de n
variables es representable en forma de superposición de
funciones continuas de solo tres variables.
Un joven estudiante suyo, Vladimir Arnold (n. en 1937), completó
la respuesta a la pregunta formulada demostrando que toda
función continua de tres variables puede ser expresada
como la superposición de funciones continuas de dos variables.
Algún tiempo después Kolmogórov demostró
que toda función continua de n variables es la superposición
de funciones continuas de una variable y una única función
de dos variables: la función suma.
En el año 1963, Kolmogórov expone la idea de proporcionar
una base algoritmica a las nociones básicas de la teoría
de información y la teoría de probabilidades. Surge
así la idea de complejidad algorítmica
de un objeto, que hoy se conoce como complejidad según
Kolmogórov. La necesidad de formalizar matemáticamente
la complejidad de la estructura de un objeto estaba latente en
esa época y, como tantas otras veces ha sucedido en la
historia de las matemáticas, las ideas esenciales de esta
teoría fueron expuestas independientemente y en forma diferente
por otros dos matemáticos. Aunque los tres realizaron aportes
significativos a la recién nacida rama de las matemáticas,
la claridad de las ideas expuestas por Kolmogórov y su
autoridad dentro de la comunidad matemática contribuyó
a que se asocie esta nueva teoría con su nombre.
Los últimos 20 años de su fructífera vida,
Kolmogórov los dedicó casi por completo a la obra
pedagógica, pero el interés por la educación
integral de la jóven generación lo acompañó
durante toda su vida profesional. Con solo 19 años, fue
aceptado como profesor de matemáticas y física en
una escuela experimental, labor que acogió con mucho entusiasmo.
Más tarde, realizó una importante labor en el perfeccionamiento
de la enseñanza general de la matemática, participó
personalmente en la elaboración de los nuevos programas,
en la redacción de los libros de textos y en la formación
de profesores. Un reconocimiento a los méritos ganados
en esta labor didáctica es su presencia, entre los 21 organizadores,
cuando se funda la Academia de Ciencias Pedagógicas
de la Unión Soviética en 1967.
Siendo ya profesor de la Universidad de Moscú, Kolmogórov
participó con gran entusiasmo en la organización
de la Primera Olimpiada Matemática. Andrei Nikoláyevich,
más que a la competencia en sí misma, prestaba atención
a la preparación preliminar, a las conferencias organizadas
para los escolares y a los círculos de interés,
cuyas temáticas de ningún modo debía restringirse
a la resolución de "problemas de olimpiada".
A partir del año 63 comienzan a organizarse las escuelas
de verano y las escuelas internados. Las primeras se
organizaban en uno de los meses de vacaciones, con los ganadores
de las olimpiadas que se reunían con el fin de trabajar
en matemática y descansar activamente. Kolmogórov
personalmente participó en al menos 11 de estas escuelas
de verano entre los años 63 y 77.
La escuela-internado físico-matemática adjunta a
la Universidad de Moscú era una institución donde
se estudiaban los dos últimos grados de la enseñanza
preuniversitaria. En el internado no se admitían alumnos
que vivieran en Moscú y se les daba especial preferencia
a los muchachos de las pequeñas ciudades y aldeas. La influencia
de Andrei Nikoláyevich en la organización de la
vida en esta escuela fue tal que enseguida pasó a ser llamada
extraoficialmente escuela de Kolmogórov, denominación
oficial actual que ostenta con merecido orgullo.
Kolmogórov no solo impartía conferencias, daba clases
y organizaba la labor matemática de esta escuela, sino
que se ocupaba de la organización del plan de estudio en
su totalidad y la selección de los profesores. El trabajo
fundamental se llevaba a cabo en clases con grupos pequeños,
de alrededor de 15 alumnos, donde trabajaban simultáneamente
hasta tres profesores. Tal régimen de trabajo era posible
por la participación de gran número de investigadores,
profesores y estudiantes universitarios. Los datos sobre los egresados
son muy elocuentes: en los casi 25 años que Kolmogórov
dirigió la escuela, aproximadamente el 95% de ellos continuaron
estudios en un centro de educación superior y alrededor
de un 70 % en uno de los más renombrados del país.
Muchos, ya desde el primer año universitario, realizaron
trabajos de investigación científica y más
tarde estudios de postgrado. En 1988 totalizaban más de
400 los exalumnos de la escuela con el grado científico
de doctor.
Kolmogórov dedicó gran esfuerzo a escribir y editar
publicaciones para los escolares. En este sentido se destacan
no solo los libros de texto, sino también materiales científico-divulgativos.
Desde 1970 Andrei Kolmogórov junto al físico académico
Isaac Kikoin, se encargó de la edición de la primera
revista científica en el mundo que fuera escrita expresamente
para estudiantes de secundaria, la revista Kvant (Cuanto).
Casi inmediatamente apareció la serie de monografías
Biblioteca de Kvant con los mismos propósitos,
pero con un tratamiento más profundo de los temas abordados.
Aún cuando estaba gravemente enfermo, y debía mantenerse
en reposo, exigía que lo tuvieran informado de los materiales
que serían publicados, tanto en la revista como en la colección.
En la revista Kvant Kolmogórov publicó
13 artículos, pero esta fue solo una muestra de la labor
divulgativa en la búsqueda de una mayor comprensión
sobre el papel social de la matemática. Andrei Nikoláyevich
publicó más de 400 trabajos de divulgación
científica, entre los que se destacan los 88 artículos
que escribió para la segunda edición de la Gran
Enciclopedia Soviética, los 72 entregados a la popular
revista La Matemática en la Escuela (Matematika
v Schkole) y los 44 de carácter periodístico aparecidos
en los diarios y revistas de amplia difusión en la URSS.
Se contabilizan al menos 63 discípulos directos de Kolmogórov,
además de los muchos que, sin serlo oficialmente, recibieron
su influencia directa. De ellos 15 han sido o son miembros de
la Academia de Ciencias
Hay una anécdota que narran sus discípulos los años
en que fue Decano de la Facultad de Mecánica y Matemática
(1954-58). Cuentan que en un acto de graduación, después
de entregar los diplomas, realizó un pequeño discurso
donde señaló que cada persona vive como en varias
esferas concéntricas. La primera, es el yo; la segunda,
su circunstancia, la familia, los amigos; la tercera es el trabajo,
la profesión; la cuarta la Patria y la quinta, la Humanidad.
Y el deber de cada uno es llenar su vida, el yo, con un contenido
profundo y amplio para después ser capaz de brindar el
mejor servicio en beneficio de las demás esferas [2].
Cuando analizamos la biografía de Andrei Nikoláyevich
concluimos que con su ejemplo siempre mostró que esto era
posible.
Por eso fueron justas las 7 órdenes Lenin, el Premio
Stalin y el Premio Lenin que le concedió
el Estado soviético. Así como su elección
como miembro honorario de las academias de ciencias y las sociedades
científicas más prestigiosas del mundo. Por sus
contribuciones a la Humanidad le fue otorgado el Premio Internacional
de la Fundación Balzan, junto al Papa Juan XXIII y
al compositor Paul Hindemith y el Premio Internacional de
la Fundación Wolf por profundos y originales descubrimientos
en análisis de Fourier, teoría de probabilidades,
teoría ergódica y sistemas dinámicos
