Para
muchos y sobre todo para él mismo, Johann
Bernoulli era el más afamado de todos
los geómetras de su época.
Aquí yace el Arquímedes
de su tiempo es el epitafio, que Johann
mandó a colocar sobre su sepulcro. Reconoció
a Leibniz como grande,
porque de él había recibido sus
herramientas de trabajo principales. También
distinguió al joven Leonhard Euler llamándolo
líder de los matemáticos.
Como muchos otros, Euler había sido su
alumno. Con certeza, las siguientes generaciones
de geómetras
Bernoulli, fueron influidas directa o indirectamente
por su pasión por el Nuevo Cálculo
de Leibniz. De sus
4 hijos varones, 3 se dedicaron a las Ciencias
Matemáticas. En los múltiples
desafíos intelectuales en que se vió
envuelto fueron tantos sus partidarios como
sus adversarios,. Gracias a algunos de estos
retos, que él mismo lanzara a la comunidad
científica, se abrió una de las
ramas más fructíferas de la Matemática:
el Cálculo de Variaciones, la
teoría general de los problemas de máximos
y mínimos....