Como era costumbre en la época,
al término de sus estudios comenzó
un largo periplo de cuatro años por Suiza,
Francia e Italia. De regreso en Basilea, inspirado
por la aparición de un gran cometa en
1680, Jacob publica su primer trabajo científico,
lo dedicó a la teoría de los cometas.
Aquí propone las leyes que gobiernan
el comportamiento de estos cuerpos celestes
y en particular afirmó que sus trayectorias,
podían ser predichas con suficiente antelación.
La teoría elaborada por Jacob no era
totalmente correcta, pero constituyó
un pronunciamiento contra la creencia de la
época según la cual los cometas
estaban regidos por la voluntad divina. Este
trabajo atrajo fuertes críticas de los
teólogos.
En el período de su viaje por Francia
e Italia, Jacob comenzó a llevar una
libreta de notas donde incluía diferentes
comentarios de carácter científico.
Un lugar fundamental en estas notas lo ocupa
la resolución de problemas matemáticos.
Por estos puede juzgarse el interés de
Jacob por las aplicaciones. Realizó importantes
trabajos en física, tales como la determinación
del centro de oscilación de cuerpos sólidos
y el cálculo de la resistencia de los
cuerpos que se mueven en un líquido.
Estas notas revelan cómo, de forma paulatina,
Jacob se comenzó a interesar primero
por los métodos matemáticos conocidos
en su época y más tarde por los
métodos infinitesimales, a cuyo desarrollo
y perfeccionamiento contribuyó significativamente.
Cuando Jacob comenzó a interesarse en
problemas matemáticos, los trabajos de
Newton y Leibniz eran
todavía desconocidos. Realizó
sus estudios con algunas de las obras matemáticas
más significativas de la época:
la Geometría de Descartes, la
Arithmetica infinitorum de Wallis y las Lecciones
de geometría de Barrow.
Dos años después de su regreso
a Basilea, Jacob viajará de nuevo, pero
esta vez lo hará a Holanda e Inglaterra.
En Amsterdam conoce a Huygens, que, en particular,
ejercerá una influencia enorme en su
trabajo sobre teoría de probabilidades.
En Inglaterra visitará el Observatorio
Real de Greenwich, donde será recibido
por su fundador y primer director, John Flamsteed,
cuyas observaciones lunares suministraron los
datos que Newton, utilizaría para verificar
su teoría de la gravitación.
Este será el último viaje de estudio
y placer que realizará Jacob, pues después
de su regreso no salió más de
Basilea, excepto para acudir a los sanatorios,
cuando enfermó gravemente. Como resultado
de sus viajes, estableció relaciones
con varios geómetras europeos de primera
línea, con los cuales mantuvo una amplia
correspondencia durante toda su vida.
Después de rechazar un puesto en los
asuntos eclesiásticos, ya que había
decidido consagrar su vida a las matemáticas,
inició su labor docente profesional en
1683 cuando comenzó a enseñar
física experimental en la Universidad
de Basilea. Al cumplir 30 años, Jacob
Bernoulli se casó y tuvo un hijo, al
que llamaron Nicolaus y una hija. Este Nicolaus
no se dedicó a las matemáticas
y prefirió desarrollar la veta artística
de la pintura, muy presente también en
la familia Bernoulli.
En octubre de 1686 el senado universitario lo
eligió, de forma unánime, para
el puesto de profesor de matemáticas
en la Universidad de Basilea. Con este acto
modesto comenzó un hecho sin parangón
en la historia de esta ciencia: la cátedra
de matemáticas de la Universidad de Basilea
sería ocupada ininterrumpidamente por
algún miembro de la familia Bernoulli
durante más de cien años. Aún
más, los miembros de esta familia serían
profesores de su universidad natal ininterrumpidamente
durante un cuarto de milenio, hasta el comienzo
de la segunda mitad del siglo XX.
En ese mismo año, Jacob leyó el
trabajo pionero de Leibniz
sobre el Nuevo Método, donde se publicaban
escuetamente las primeras ideas del ahora denominado
cálculo diferencial e integral. Jacob
le escribió a Leibniz pidiéndole
aclaraciones, pero Leibniz
se encontraba de viaje y recibiría la
carta tres años después de ser
escrita, cuando ya para Jacob la consulta no
era en absoluto necesaria, pues no sólo
lo había comprendido perfectamente, sino
que ya había realizado sus primeras aportaciones
al desarrollo de esta nueva rama de las matemáticas.
Uno de los episodios más significativos
en la vida de Jacob Bernoulli ocurrió
cuando su hermano menor Johann comenzó
a estudiar matemática bajo su tutoría.
Johann, 13 años
más joven que Jacob, al tiempo que estudiaba
la carrera de medicina, quiso que su hermano
le enseñara los misterios de las matemáticas.
Y así ambos hermanos comenzaron a estudiar
el cálculo de Leibniz.
Los hermanos no solo llegaron a dominar el cálculo
diferencial e integral, sino que, ellos mismos
contribuyeron significativamente a su desarrollo.
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