Hipatia:
Su vida
No se conoce cuando nació
Hipatia pero se sabe que murió en marzo
del 415. Sobre su año de nacimiento se
barajan tres posibles fechas, todas ellas aproximadas,
según se estime que en el momento de
su muerte fuese una mujer mayor, madura o joven.
Así, Dzielska [3],
encuentra razonables los argumentos de Malalas,
autor bizantino del siglo VI, que considera
que Hipatia era en la época de su muerte
una mujer mayor, una palará, lo que situaría
su nacimiento hacia el 350 o 355. Un argumento
a favor de esa fecha es que su discípulo
Sinesio, que recibió lecciones hacia
el 393 con unos veinte años, escribió
cartas mostrando gran admiración hacia
su maestra, difícil de imaginar si hubieran
tenido una edad parecida. Por otro lado, Waithe
[15]
recoge de Hoche, autor del siglo XIX, como fecha
probable el año 375 (o 370 [1; 13; 14])
pues en la época de su muerte se habla
de ella como de una mujer bella, y considera
que ese calificativo no tendría lugar
si hubiera tenido más de 40 años.
Considera que Hipatia fue directora de la Escuela
Neoplatónica con 25 o 30 años,
y que Sinesio tendría sólo cinco
años menos que ella. Kingsley [9]
considera la fecha del 390 pues estima que murió
joven.
Teón supervisó la educación
de su hija y, con un espíritu especialmente
abierto para su época, permitió
que desarrollara sus dotes excepcionales y se
convirtiera en una astrónoma, filósofa
y matemática. Quiso que fuese un ser
humano perfecto por lo que vigiló la
educación de su mente y de su cuerpo.
Este entrenamiento consiguió su objetivo
ya que la belleza de Hipatia y su talento fueron
legendarios . Se dice que fue superior a su
padre, especialmente en la observación
de los astros.
Después de haber recibido enseñanza
en filosofía y matemáticas de
los profesores del Museo, Hipatia viajó
por Italia y Atenas. Parece ser que en Atenas
siguió los cursos de la Escuela Filosófica
dirigida por Temistius, Plutarco el Joven y
por su hija Asclepigenia. Se dedicó,
al volver a Alejandría, a enseñar
Matemáticas, Astronomía, Filosofía
y Mecánica a personas de todas las religiones.
Estaba bien considerada tanto en la comunidad
cristiana como en la suya propia. Ocupó
la cátedra de Filosofía de Plotino.
Su casa se convirtió en un centro intelectual.
Adquirió el sobrenombre de la Filósofa.
Venían estudiantes de Europa, Asia y
África a escuchar sus enseñanzas
sobre la Aritmética de Diofanto. Era
amiga y consejera de Orestes, el prefecto del
Imperio Romano de Oriente.
Fue respetada como una eminente profesora, carismática
incluso. Las enseñanzas de Hipatia corresponderían
a explicar las doctrinas de Plotino y de Iamblichus,
un platonismo con estrecha relación con
el neopitagorismo. En esta tradición
las matemáticas formaban parte de la
formación filosófica .
Muchas personas eminentes iban a sus clases
y seguían sus doctrinas. Se conocen varios
de sus discípulos, siendo el más
importante Sinesio de Cirene, filósofo
y cristiano, de familia ilustre, que llegó
a ser nombrado Obispo de Temópolis. Algunos
autores establecen un paralelismo entre la figura
de Sócrates y su discípulo Platón,
y de la de Hipatia y su discípulo Sinesio.
Pero Sinesio murió dos años antes
que ella, lo que impidió que pudiera,
como homenaje póstumo, divulgar su obra
y su pensamiento. Se conocen siete cartas de
Sinesio dirigidas a Hipatia. También,
en otras cartas, Sinesio la menciona y la evoca
en estos términos [8]:
“Hemos visto, hemos oído a aquella
que preside los misterios sagrados de la filosofía.
Es santa y querida por la divinidad”,
“... madre, hermana, maestra, benefactora
mía en todo, y todo lo que para mí
tienen valor en dichos y hechos”. “He
perdido ... lo que es lo más importante,
tu alma divinísima, lo único que
yo esperé que se mantuviera firme para
superar los sinsabores de la fortuna y los embates
del destino”. “Saluda cariñosamente
a la muy venerable filósofa, la predilecta
de la divinidad, y a ese feliz grupo que disfruta
de su divina voz y más que a nadie, al
santísimo padre Teotecno, y a mi compañero...”.
Otros discípulos fueron: Herculino, Olimpo,
Teotecno, Gayo...
En Historia Eclesiástica, 7.13, de Sócrates
Escolástico, escrita 120 años
después de la muerte de Hipatia, puede
leerse [8; 13]:
“Había una mujer en Alejandría
llamada Hipatia, hija del filósofo Teón
que tuvo tales logros en literatura y en ciencia
como para sobrepasar a todos los filósofos
de su tiempo. Siguiendo la escuela de Platón
y de Plotino, explicaba los principios de la
filosofía a sus oyentes, algunos de los
cuales venían de muy lejos para oír
sus lecciones. Debido a su autocontrol y distinción
que había adquirido en el cultivo de
su mente, ella aparecía en público
en presencia de magistrados”. Entre Hipatia
y los iniciados habría una relación
de afecto, familiaridad y compromiso que no
existiría con los otros alumnos. El miedo
de sus discípulos debido a los acontecimientos
violentos de la época no ayudaron a que
éstos rescataran su figura y su obra
después de su muerte.
El dato mejor conocido en la vida de Hipatia
es su muerte. Según la polémica
planteada sobre la fecha de su nacimiento podría
tener, entonces, 25, 45 o 60 años. Pagana,
científica y personaje político
influyente, su situación fue cada vez
más peligrosa en Alejandría. En
el
412
el patriarca Cirilo, cristiano fanático,
persiguió a los judíos. El gobierno
de Alejandría era disputado entre el
Prefecto de Roma, Orestes, y el Patriarca de
Alejandría, Cirilo. Dos campos se oponían
violentamente con distintos intereses: el orden
antiguo, simbolizado por el gobernador Orestes,
defensor del imperio greco-romano y de la emergente
comunidad judía; y el poder cristiano
en expansión conducido por Cirilo, que
se apoyaba en el nacionalismo egipcio, en el
malestar social y en las masas oprimidas de
esclavos y de no ciudadanos. Todos ellos se
dejaban convertir a la nueva religión.
Hipatia no quiso convertirse al cristianismo.
En la cuaresma, en marzo del 415, acusada de
ejercer sobre Orestes una influencia contraria
a Cirilo, fue asesinada. Un grupo de cristianos,
exaltados, la encontraron en el centro de Alejandría,
"la arrancaron de su carruaje; la dejaron
totalmente desnuda; le tasajearon la piel y
las carnes, hasta que el aliento dejó
su cuerpo; descuartizaron su cuerpo ..."
[1]. Para algunos autores [8] fue víctima
del conflicto entre el poder civil de Orestes
y el eclesiástico de Cirilo, más
que una confrontación entre paganismo
y cristianismo, idea que surgió posteriormente
entre los pensadores ilustrados, como Voltaire
y Toland.
Los asesinos de Hipatia no fueron castigados.
Orestes, prefecto romano de Egipto, antiguo
alumno y viejo amigo de Hipatia, informó
a Roma para que se iniciara una investigación,
que fue pospuesta repetidas veces. Con Hipatia
desapareció el pensamiento matemático
griego que emergerá de nuevo un milenio
más tarde durante el Renacimiento.