Estudió al principio
en su casa bajo la dirección de su madre,
para ir más tarde a uno de los centros
más prestigiosos de París, el
Liceo Luis el Grande, donde está en todo
su apogeo la contrarrevolución educativa.
Tras unos años de estudio descubre las
matemáticas durante el curso 1826/27
y le producen un deslumbramiento intelectual
de tal calibre que se dedicará con toda
su energía a las mismas, ‘olvidando’
el resto de las materias. Tiene además
la suerte de encontrar en el Liceo un gran profesor
de matemáticas, M. Richard, al tanto
de los últimos avances de las mismas,
que reconoce el genio de Evariste para las matemáticas
y le ayuda en sus estudios, y hasta le presenta
en la ‘sociedad’ matemática.
Richard se dio cuenta del valor de los resultados
que lograba su alumno y guardó durante
toda su vida los manuscritos que le entregaba
Evariste y los dejó a su muerte a otro
gran matemático, Ch. Hermite, pensando
que también él sabría apreciar
su valor (hoy se conservan en la Biblioteca
del Instituto de Francia). Incluso logra que
a los 17 años (en 1829) le publiquen
un artículo (‘Demostración
de un teorema sobre las fracciones continuas
periódicas’) en la revista ‘Annales
de mathématiques pures et appliquées’.
Los elogiosos juicios de Richard constan en
las calificaciones que escribe sobre Evariste
durante el curso: “Este alumno tiene una
destacada superioridad sobre todos sus compañeros”,
y también “este alumno no trabaja
más que las partes superiores de las
matemáticas”.
Intentó Galois entrar en la Escuela Politécnica,
el centro de estudios científicos más
prestigioso de Francia, sin el curso de preparación
habitual, en el que se aprendía sobre
todo las manías de los profesores y las
triquiñuelas técnicas, pero suspendió
el examen. Antes de su segundo y definitivo
examen (solo había dos posibles intentos)
sucedieron unos hechos que le causaron una gran
impresión: el suicidio de su padre, tras
una depresión provocada por una campaña
de calumnias llevada a cabo por los elementos
mas reaccionarios de su localidad. Pocos días
después tiene lugar el examen, que la
leyenda dice que acabó con el lanzamiento
del borrador por parte de Galois a la cabeza
de uno de los examinadores, después de
hacer un estupendo examen pero sin seguir los
caminos habituales y en el que los miembros
del tribunal le pusieran sencillas objeciones
que él interpretó como un intento
de humillarle. Se cerró así las
puertas de esa escuela y se tuvo que conformar
con entrar en la Escuela Normal (incluso utilizando
recomendaciones), donde se formaba a los futuros
profesores de secundaria, un centro de mucho
menor nivel que la Politécnica. Allí
entró en contacto con grupos de lo que
hoy llamaríamos ‘extrema izquierda’,
que luchaban por el derrocamiento de la monarquía
de los Borbones y la vuelta de la república.
No pudo participar en la Revolución de
1830 porque el Director de la Normal encerró
a los alumnos en el centro, y después
del final frustrado de la misma con la llegada
al trono de Luis Felipe continuó su lucha
por la Revolución, lo que le llevó
a ser expulsado de la Escuela y más tarde
detenido y llevado a prisión, antes de
cumplir 20 años. Fue absuelto y salió
de la misma, pero pocos días después
fue detenido de nuevo y ya estuvo en la cárcel
casi 10 meses. Durante esos años tan
agitados no dejó de trabajar en diferentes
aspectos matemáticos y de redactar Memorias
, que enviaba a la Academia de Ciencias de París,
formada por una importante constelación
de grandes matemáticos, pero pagados
de sí mismos, que no le entienden y que
tampoco hacen ningún esfuerzo por tratar
de hacerlo. Alguna de esas Memorias enviadas
a la Academia la ‘pierde’ Cauchy
, como ya había hecho con otro trabajo
enviado años antes por Abel, y todas
son rechazadas como no comprensibles (el Informe
de Poisson sobre una de ellas termina con “Comoquiera
que sea, hemos hecho todos los esfuerzos por
comprender la demostración del Sr. Galois.
Sus razonamientos no son ni bastante claros
ni bastante desarrollados para que hayamos podido
juzgar su exactitud y no estaríamos incluso
en disposición de dar una idea de ellos
en este Informe. El autor anuncia que la proposición
que es el objeto especial de su Memoria es una
parte de una teoría general susceptible
de muchas otras aplicaciones. A menudo sucede
que las diferentes partes de una teoría,
iluminándose mutuamente, son más
fáciles de entender en su conjunto que
aisladamente. Se puede pues esperar que el autor
haya publicado su trabajo completo para formarse
una opinión definitiva; pero en el estado
en que está la parte que ha sometido
a la Academia, no podemos proponeros de darle
vuestra aprobación”).
Al poco de salir de la cárcel por segunda
vez, en medio de problemas económicos
por su supervivencia tiene un duelo a pistola
por razones no dilucidadas (sea una provocación
policíaca, sea por un amor despechado
o bien un suicidio disfrazado de asesinato provocado
por la policía política para intentar
sublevar a las masas) que finaliza con una herida
en el abdomen que le provoca la muerte el 31
de mayo de 1832, cuando aún no había
cumplido 21 años.