A los 16 años Daniel
era Magíster en Filosofía y dominaba
varias lenguas. Llegaba el momento de escoger
una de las tres carreras universitarias existentes
en la época. Nicolaus había escogido
la carrera de Derecho, pero Daniel se sintió
más atraído por la de Medicina.
Antes de recibir su licencia para ejercer la
Medicina en la Universidad de Basilea, se dirigió
a la Universidad de Heidelberg, la más
antigua de la parte germana, donde profundizó
en la teoría; y también a Estrasburgo,
donde realizó prácticas. Terminó
en 1721 con una tesis sobre la respiración
donde asumió el enfoque mecanicista que
predominaba en la época y que estaba
más cerca de sus inclinaciones intelectuales.
Los dos años siguientes a la terminación
de su carrera de Medicina los pasa Daniel en
Basilea. Según escribiera más
tarde en su Autobiografía, el estudio
serio y profundo de las Ciencias Matemáticas
lo comenzó en Basilea entre los años
1721 y 1723. Allí se presenta a los concursos
de las cátedras de Anatomía y
de Lógica, pero sin suerte. Decide viajar
a Venecia a trabajar con el fisiólogo
Pietro Antonio Michelotti, amigo del padre.
Daniel recibirá la influencia no sólo
del fisiólogo Michelotti, sino también,
del conde Jacopo Riccati quién se destacaba
por sus trabajos en la proyección de
mejoras hidráulicas a los canales. La
amplia cultura matemática de Ricatti,
y sobre todo, la coincidencia de intereses por
las Matemáticas Mixtas, ganaron la admiración
del joven. Uno de estos intereses comunes se
concretó en el análisis de la
solución de la ecuación diferencial
que hoy lleva el nombre de Ricatti.
Muy pronto el joven Daniel va a obtener una
serie de resultados que, gracias al apoyo financiero
de un amigo veneciano, va a publicar bajo el
título de Ejercitaciones Matemáticas.
Aquí aparecen resumidos en cuatro partes
sus logros durante la estancia en Venecia: cálculo
de probabilidades, teoría de los líquidos,
ecuación diferencial de Riccati y cuadraturas
de figuras planas. La publicación en
1724 de los Ejercicios Matemáticos obtuvo
en los círculos científicos de
Italia una gran resonancia. La recién
creada Academia de Ciencias de Bologna incluyó
a Daniel en la lista de sus miembros y los organizadores
de una tal Academia en Génova, le propusieron
el puesto de Presidente. Esta petición
no fue aceptada por Daniel que tenía
aspiraciones menos provincianas.
En el mismo año, la Academia de París
anunció el concurso con el tema Sobre
los medios para conservar la uniformidad de
los relojes de arena y clepsidras en el mar.
Este fue el primer concurso académico
del que tenemos noticia. Posteriormente se sucederían
definiendo un estilo de trabajo en toda Europa.
En este primer concurso el primer premio lo
ganaron, ex-aequo, Daniel y su padre Johann,
con sendos trabajos independientes, pero con
raíces comunes.
Los organizadores de la Academia de Ciencias
de San Petersburgo tenían un especial
interés en contar entre sus miembros
alguno de los magníficos geómetras
Bernoulli. Sería invitado Nicolaus, quién
por esos tiempos no tenía cátedra
fija y daba clases de Derecho Civil en Berna.
Daniel estaba en Padua, enfermo y sin trabajo,
cuándo se enteró de las condiciones
del contrato. Indagó más y supo
que la Academia todavía precisaba de
profesores para sus diferentes cátedras
en las secciones de Matemática y Física.
Enseguida Daniel le escribió a su hermano
para que planteara como condición que
el contrato fuera para ambos o para ninguno.
Por su parte también hizo gestiones directamente.
En octubre de 1725 llegaron a San Petersburgo
Daniel y Nicolaus. Éste trabajaría
en la sección de Matemática, como
profesor de mecánica y Daniel en la sección
de Física como profesor de fisiología,
pero a los 8 meses, debido a unas fiebres, Nicolaus
murió. Daniel se mantuvo en la Academia
y pronto ganó el reconocimiento como
fundador de una escuela rusa de fisiología
mecánico-matemática. Precisamente
sobre este tema tratan sus primeras publicaciones,
aparecidas ambas en el primer número
de la revista de la Academia de San Petersburgo,
en 1728.
Con el deseo de formar una poderosa escuela
de fisiología con el estilo mecánico-matemático,
Daniel invita a la Academia a un amigo y compañero
de estudios en Basilea, Leonhard Euler. Daniel
apuntará en su Autobiografía que
éstos serían los años más
creativos de su vida científica, estimulado
por las discusiones fraternales con su colega.
El primer artículo
científico que Daniel entregó
a la Academia tenía el título
Nueva teoría del movimiento del agua
que fluye a través de diferentes canales.
En él, Daniel realiza uno de los primeros
intentos serios de usar principios dinámicos
en hidromecánica. La idea de construir
una teoría rigurosa de la hidráulica
justificó su pase a la cátedra
de matemática en 1730. También
participó en los cálculos ingenieros
necesarios para la construcción de más
de 80 fuentes, estanques y un acueducto en el
nuevo Palacio de Verano o Petrodvorets, residencia
de los zares.
A todos los académicos en San Petersburgo
se les exigía escribir un tratado científico.
Daniel pensó que su tratado debía
ser sobre Fisiología. Pero la primera
parte sería dedicada a los problemas
de la hidráulica y la segunda propiamente
a la fisiología. El plan de Daniel para
escribir su tratado de mecánica de los
fluidos antes del vencimiento de su contrato
no se cumplió. No obstante dejó
una buena cantidad de artículos y un
ejemplar de una primera versión manuscrita
del tratado sobre Hidrodinámica o notas
sobre las fuerzas y movimientos de los líquidos
que se había comprometido a redactar
en su contrato. La segunda parte de este tratado
sobre las aplicaciones de la Hidrodinámica
a la Fisiología nunca fue escrita. 